¿Os podéis imaginar la vida en la Barcelona de los años veinte del siglo pasado? Hasta aquella época nos tenemos que trasladar para explicar el comienzo de la actividad como restauradores de la familia Garcia-Carreté, propietaria del famoso restaurante Can Rectoret.

Fue el tatarabuelo Rectoret quién empezó a ofrecer comidas en la casa de campo a los tratantes de ganado de la zona. A los años 30, los empresarios textiles, cazadores y pintores de la zona empezaron a acercarse a la masía, que ya tenía algunos aposentos de la casa condicionadas como comedores. La evolución fue progresiva y la transformación definitiva llegó de la mano del Seat 600 a principios de los años 60. Hoy en día, Can Rectoret es una de las masías restaurante más reconocidas de Cataluña, que ofrece a sus clientes la posibilidad de realizar un viaje por el siglo XX a través de su gastronomía.

La familia Rectoret, apuesta por la cocina tradicional catalana, elaborada con la selección de los mejores productos. Por sus propietarios, es esencial conocer el producto y la procedencia de la materia prima para estar seguros de ofrecer la máxima calidad a sus clientes y amigos.

La Masía es una joya arquitectónica del siglo XVI que conserva su estructura original. La reconversión de los antiguos aposentos de la Masía en comedores, permite disfrutar de seis espacios completamente diferentes por todo tipos de acontecimientos. Uno de los secretos mejores guardados de la masía es su bodega donde os recomendamos una visita privada.

En los últimos años se ha incorporado una magnifica zona enjardinada con una carpa con capacidad para 160 personas, ideal para celebraciones o para disfrutar de las noches de verano.

Diego, Maite y el Didac, la tercera y la cuarta generación de la familia, con su dedicación por el restaurante, han hecho de Can Rectoret una visita obligatoria por cualquier que quiera conocer la auténtica cocina tradicional catalana con sabor familiar.